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ENTRADA PUBLICADA APROXIMADAMANTE EL DÍA 18 de JULIO DE 2025. (Recuperada de la papelera).
Comunicación con el P. Santiago Martín (Fundador de los Franciscanos de María)
Querido P. Santiago Martín y familia Franciscana de María.
Como recordarán el martes día 7 de julio tuve la ocasión de compartir con Uds. el propósito que un día antes pude compartir con mis hermanos en nuestra escuela de agradecimiento. También recordarán que al día siguiente me respondieron escuetamente con el siguiente mensaje: “Su testimonio es espectacular y me gustaría compartirlo, pero necesito su permiso para modificar algunas cosas que podrían ofender a los psiquiatras”.
El mismo día que me dan esta respuesta les dije que por mi parte no habría problema que hiciesen alguna modificación, aunque podría dar como resultado que se perdiera la esencia de vuestro propósito cuando en el Evangelio el Señor nos manda ir como «corderos en medio de lobos». Tal como les dije explayándome un poco más, esto era precisamente lo que quería resaltar también dentro de mi testimonio, es decir la astucia que tienen, el juego sucio… de los psiquiatras. En esta respuesta les dije también que la experiencia de mi cruz en el ámbito de la psiquiatría tenía un bagaje de más de 20 años, y si es cierto que no todos los psiquiatras actúan de esta manera, por desgracia la sociedad en general no tiene apenas consciencia de la gran ignorancia que existe dentro de esta especialidad en la medicina. Les pude comentar a su vez que si hubiese más personas cristianas que denunciasen cuanta mentira, lucro e inmoralidad podemos encontrar en esta práctica a base de la explotación del sufrimiento humano otros muchos podrían abrir más sus ojos a esta realidad, por lo que habría muchos menos malos tratos y se podrían defender mejor nuestros derechos y libertades. Aunque por desgracia venimos a ser muy poquitos los que levantamos la voz, porque sabemos que si hacemos esto vamos a sufrir mayores persecuciones y la mayoría de los cristianos no quieren arriesgarse porque de esta manera perderían gran parte de su comodidad. Pero estamos llamados a ser sal, luz y fermento… Para despedirme les dije además que tenían toda la libertad para modificar lo que desearan, pero que tuviesen en cuenta que si hiciesen esto nunca vamos a desenmascarar de verdad a los lobos y por consiguiente los pocos psiquiatras buenos que de igual manera obran mal tampoco vamos a conseguir que se corrijan.
Desde esta última fecha hasta el presente he tratado de mantener una correspondencia con Uds. en la que principalmente les he rogado para que me pudiesen ayudar y darme algún consejo al respecto. Por el silencio que han mantenido conmigo en esta correspondencia hasta el presente, ahora tengo la sensación de que solo les ha interesado tener un testimonio válido para rellenar un hueco, en el que no han hecho ninguna modificación, sino más bien una censura donde no solamente se ha descontextualizado el propósito, sino que también le ha servido a nuestro Enemigo para poder crear mayor ignorancia, más confusión y por consiguiente mucho más sufrimiento.
Lamento la reacción que muy probablemente habrán tenido los hermanos de otras escuelas al ver este pequeño fragmento del propósito, más cuando se hayan podido sentir identificados conmigo, pues al no darme la oportunidad ni tan siquiera de haber expuesto éste de forma íntegra, y a resaltar Uds. que lo mío no es una enfermedad física, el contenido de este gran resumen resulta ser verdaderamente desquiciante. Y esto es lo que sucede cuando no nos queremos complicar y no queremos conocer en el fondo los problemas, conflictos e incluso los errores, que la mayoría se queda con una parte de la realidad y para el común de los mortales esto es lo que les hace terminar juzgando para que ciertas personas injustamente entremos en determinadas categorías psíquicas que muchos no saben que afectan a nuestras emociones y dañan incluso nuestra moral.
Como saben la correspondencia que no han querido mantener conmigo quise involucrarles para que pudiésemos luchar juntos en la defensa justa de esta noble causa. Si ahora he podido con la ayuda de Dios abrir un poco más vuestro entendimiento para que comprendan el daño que han ocasionado, por mi parte deben de saber que no siento ninguna aspereza ni tan siquiera malos pensamientos hacia Uds. gracias a Dios. Aunque es mi deber como hermano decirles que con independencia a que hacen mucho bien, por otro lado, esta experiencia cercana que he tenido con Uds. me ha servido para descubrir mejor vuestra identidad, pues si los pastores huyen de los lobos, es que en el fondo son en verdad otros asalariados más.
Es ahora cuando me he dado cuenta de que el P. Santiago Martin, con toda su responsabilidad y tantas ocupaciones que debe de tener no puede ocuparse de todo. Estoy seguro de que para todo tiene la última palabra, y que en algunas ocasiones podrá dedicar un poco de su tiempo a escribirnos personalmente, aunque en este caso muy posiblemente quien se haya o se hayan encargado de este asunto doy por entendido que les ha parecido una rutina más que debían de cumplir de cara a nosotros vuestros hijos. Ahora sé que el P. Santiago no se ha ocupado personalmente de este caso, pues le estimo como una persona muy sabia, más comprensiva y también con mucha mayor sensibilidad humana, pero aprovechando esta ocasión con respecto a todo esto que les he comunicado les debería de servir para tratar de comprender que les falta mucha más caridad y sobre todo una mayor valentía para poder evangelizar de verdad.
Este espuelazo que nos han dado a los “enfermos mentales” por mi parte me va a servir para poder seguir luchando, poniendo mi granito de arena con mi sufrimiento para que algún día juntos con la ayuda de Dios podamos llegar a alcanzar el pleno conocimiento de la verdad.
MUCHAS GRACIAS
Jesús
El contenido de esta entrada muestra la última correspondencia enviada personalmente a los Franciscanos de María, los cuales desde un principio mostraron interés en dar visibilidad como ha sucedido de facto a una parte del propósito que pude cumplir hace unas semanas de cara a otras miles de escuelas de agradecimiento. Teniendo en cuenta que por querer acotar espacios han terminado por reducir este propósito a una mínima expresión, flagrantemente se ha cometido una grave injusticia que podría servir a otras personas para comprender el motivo por medio del cual muchos como este servidor terminamos viviendo con ciertas categorías psíquicas. Teniendo en cuenta esta injusticia, me he visto en la necesidad dar también visibilidad en este Blog para poder defender en primer lugar mi persona así como a todas las personas que puedan sentirse identificadas conmigo, teniendo la penosa experiencia de ser superviviente de los servicios de psiquiatría.
Hola, hermanos.
Supongo que a estas horas podréis conocer ya que os han enviado un fragmentito de mi vida, un resumen de mis 20 años en mi experiencia como cristiano con la cruz de la psiquiatría. Espero que podáis al menos vosotros comprender que debo de aclarar todo esto, porque si no lo hiciese podría a generar más ignorancia, confusión y por consiguiente mayores sufrimientos entre nosotros y especialmente entre aquellos que viven en circunstancias semejantes a la mía.
Os pido vuestras oraciones.