Propósito que nos ha marcado la semana pasada los F.M en nuestra escuela de agradecimiento.

Spread the love

ENTRADA PUBLICADA APROXIMADAMANTE EL DÍA 6 de JUNIO DE 2025. (Recuperada de la papelera).

Propósito que nos ha marcado la semana pasada los F.M en nuestra escuela de agradecimiento.

Las escuelas de agradecimiento es una gracia de Dios fundada por los Franciscanos de María (Misioneros del Agradecimiento) donde nos reunimos un grupo reducido de cristianos en la distancia para aprender cada día a crecer agradeciendo a Dios por todo el amor que nos da y por todo lo que recibimos de Él. Además de recibir una estupenda formación doctrinal de mano de su fundador el P. Santiago Martín, cada semana nos marcan un propósito a seguir, que por norma general suele estar relacionado con la lectura dominical. En este caso tengo el gusto de compartir con vosotros el breve testimonio de mi propósito, el cual guarda una estrecha relación con la locura de amor que siento por Cristo:

El propósito que nos ha marcado la semana pasada los F.M da tanto de sí como el propio Evangelio que se proclamó este último domingo día 6 de julio. A mí me ha inspirado mucho el preámbulo de dicho propósito, especialmente cuando nos dice el Señor que nos manda «como corderos en medio de lobos» que es uno de nuestros grandes retos como cristianos.

Tratando de ajustarme al método S.O.R, antes de nada, describo mi «SITUACIÓN»:

Hace más de 20 años el Señor quiso bendecirme con una gran cruz que, por ser precisamente tan humillante, me ha ayudado a santificarme más cada día. Esta cruz ha sido la de ser etiquetado socialmente por la ciencia con una “enfermedad mental”, que en mi caso particular ha sido un trastorno bipolar. Quizá algunos de vosotros puede que conozcáis mi testimonio por medio de mi página Web o Blog digital desde donde hago mi humilde apostolado en Internet (www.novaevangelizatio.org) . El proceso de mi conversión coincide exactamente con el momento de mi diagnóstico, porque gracias a Dios inmerecidamente el Señor me confió más adelante un misterio relacionado con la ciencia de la Santa Cruz, confirmado con una experiencia sobrenatural que supuso una conversión más fuerte en mi  vida y que me ayudó a comprometerme aún más con mi fe. Desde entonces debo de decir que por mis imperfecciones y debilidades he cometido ciertos errores e imprudencias y he experimentado de primera mano lo que nos dice san Pablo en su carta a los Romanos «aprecio en mi esta conducta: porque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago» (7,19).

A continuación, describo la «OBRA»: En estos años he sido un superviviente de las astucias de aquellos científicos que se reconocen como psiquiatras y he tenido que asumir y aceptar el juego sucio de esta institución que goza de un inmenso poder y conocimiento vano de este mundo. Pero desde los principios de esta gran cruz que sigo viviendo en la actualidad el Señor creo que también me ha encomendado una doble misión por decirlo de una manera que nos podamos entender, que es la de defender y salvaguardar aportando mi granito de arena por los derechos y libertades de nosotros los locos. La síntesis de este deber encomendado por el Señor, en definitiva, son deseos divinos por los cuales nos vemos llamados a cambiar este mundo para: «romper las cadenas injustas, soltar las coyundas del yugo, dejar libres a los maltratados, y arrancar todo yugo» tal como nos dice el libro de Isaías (58,6). Del mismo modo san Pablo en su carta a los Hebreos también nos dice: «Acordaos de los presos como si estuvierais presos con ellos; de los que son maltratados como si estuvierais en su carne» (13,3).

Como «RESULTADO»: siento que puedo decir que Dios cada día me ha abierto más el entendimiento por medio de mí cruz, para poder comprender mejor a estas personas, que en definitiva están faltas de mucha paz y de amor y personalmente esto me ha hecho sentirme aún más útil, por lo que me ha dado gracias a Dios mayor satisfacción personal. Finalmente puedo decir también que, por medio de las oraciones de otros cristianos y las mías, me siento un obrero más en medio de la mies de este mundo que como sabemos muchos cristianos es muy abundante.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *