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7. Argumentos que justifican la relación entre el misterio de la ciencia de la Santa Cruz y la Cruz Orlada.
El estudio detallado de estas profecías nos puede ayudar a comprender que existe una analogía con respecto al misterio de la ciencia de la Santa Cruz, y todas apuntan con gran acierto a un tiempo futuro que en el momento presente podemos comprobar que en cierta medida ya se están cumpliendo, por los diversos elementos que hacen referencia en cada una de sus descripciones. Recordemos que estas profecías fueron escritas en el año 1972, y cobran relevancia para este momento algunas descripciones proféticas que se hacen y que ya se están cumpliendo en la actualidad. De las profecías referentes a la Cruz Orlada que en este momento nos puede llamar la atención es la que refiere la segunda psicografía: «Viene la Tiniebla del dragón que pareció dormido. Viene el terror del oso que fingió amor y hermandad». Esto con claridad hace referencia al reciente conflicto bélico entre Rusia y Ucrania, y la amenaza que ésta supone a su vez para toda Europa. Esta será una señal significativa, porque en esta misma psicografía nos revela que después de lo que pueda pasar en el mundo con este conflicto en curso «Viene la oscuridad y luego, la luz del Sud ¡y la Cruz!». Otra descripción que refleja con claridad la actualidad queda patente en la psicografia 13, cuando hace la siguiente descripción profética con una gran precisión quirúrgica para nuestro presente: «La ira, la ignominia, la falsedad, el crimen, la concupiscencia, la falta de obicuidad, la inmundicia alabada, el lodo, el bullicio buscado, el pecado entrado en desvíos; la danza procaz, el desnudismo, la mancha infantil, el derrumbe religioso y el ateo en su mentira…». No podemos ignorar que los medios de comunicación están sirviendo como puertas y ventanas que nos muestran cada día esta realidad. Llama mucho la atención la mención de «la mancha infantil», que como sabemos hace alusión al escándalo que ha provocado la Iglesia en relación al abuso a menores. Resulta ser también otro dato inesperado para la fecha de esta profecía, la alusión al «derrumbe religioso» por múltiples causas que en gran parte ya conocemos, y que en la actualidad han conseguido mermar la fe de una gran cantidad de fieles católicos que han apostatado de su fe o que se han terminado convirtiendo al protestantismo.
La posibilidad de compartir el padecimiento personal que considero que de alguna manera me hermanan o me asocian a estas revelaciones de B.S.P sobre la Cruz Orlada, podría servir a algunas personas que se hayan podido interesar por este misterio como un garante en las siguientes interpretaciones personales que seguiré haciendo sobre estas profecías que tal como he dicho he tenido me he atrevido a asociar al misterio de la ciencia de la Santa Cruz. A respecto puedo decir que desde que comencé a divulgar en el año 2008 este misterio de la ciencia de la Santa Cruz por los medios digitales, me he sentido en multitud de ocasiones muy frustrado en esta tarea, teniendo grandes caídas de ánimo que me hicieron abandonar en reiteradas ocasiones esta empresa. Este desaliento comenzó a revertirse poco a poco, cuando comencé a comprender que este misterio formaba parte de la encomienda que el Señor inmerecidamente creo que me ha hecho, precisamente por encontrar esta relación directa con la Cruz Orlada profetizada por B.S.P, aunque ¿Cuáles son las razones por las que considero que estos mensajes proféticos de B.S.P que hacen referencia a la Cruz Orlada tienen una relación directa con el misterio de la ciencia de la Santa Cruz? Estas razones son diversas y de forma resumida las expondré a continuación:
El vínculo de mayor trascendencia entre ambos misterios relacionados con la Santa Cruz es el mismo Sol que preside la portada de la presente aportación, que está dirigida a todos los cristianos y hombres de buena voluntad. Esta presentación inspirada en el Sol que en este caso representa a la Compañía de Jesús, también destaca aquí porque desde su fundación han sido considerados como los científicos de la Iglesia. Esta fue la primera imagen que se estampó en mi mente tras haber tenido la experiencia de poder contemplar la luz del sol, siguiendo esta misma inspiración, antes de comenzar a dar forma a este estudio de investigación, que como ya se anuncia al comienzo de esta obra tiene como segundo patrón a san Francisco de Javier (S.J), principalmente elegido por ser el patrón universal de las misiones y en lo que se refiere a lo personal, por coincidir su dies natalis con mi fecha de nacimiento 3/12/1978. Después de haber compartido mi testimonio de conversión, la relación entre el misterio de la Santa Cruz con las ciencias matemáticas, así como por el hecho de poder contemplar inmerecidamente por la gracia de Dios el sol con mis propios ojos, supuso desde un principio llegar a considerar personalmente que estas dos realidades estaban conjuntadas y, por tanto, eran inseparables. Los brazos de la cruz que están escritos en la portada con caracteres matemáticos reflejan la semejanza entre la simetría que componen los brazos de la Santa Cruz que en este caso hacen referencia los números naturales, y la simetría que forman los trazos de la Cruz que dibujó el vidente católico y artista B.S.P en estas psicografias en concreto. Sabemos que el mayor muro contra la vida espiritual es el materialismo, pero «-¡Llega la hora del Sol!-», y cuando llegue este momento «el “monstruo” materia estallará con sus armas y se derrumbará» (véase psicografía 17). Es difícil imaginar que estas profecías que estamos relacionando con una ciencia que Dios ha querido reservar hasta nuestros tiempos, puedan tener la suficiente fuerza como para derribar el pensamiento materialista de este mundo, lo que nos debería de hacer creer que la hora del sol podría llegar a ser además un momento de gracia para muchos fieles, que tener a su vez una experiencia semejante a la que tengo, tal como se describe la cita del Salmo, cuando dice: «de día el sol no te hará daño» (121,6). Esto que acabo de decir, para muchas para muchas personas podría parecerles un desvarío, aunque para Dios quizá esta sea la forma que haya pensado más adecuada para que podamos llegar de esta manera a la plena manifestación de los hijos de Dios.
El hecho de publicar sin ánimo de lucro este trabajo, implicaba obligatoriamente confesar los pecados del hombre viejo, y todo con el fin de tratar de dar mayor transparencia a aquellas personas que puedan llegar a conocer en adelante el presente misterio de la Santa Cruz. Tan necesario era dar a conocer esta experiencia, como también denunciar los estragos que han ocasionado la pornografía para la gran mayoría de las personas que viven en países desarrollados. No es casual que para aquel que porta la carga de este misterio en la actualidad, al asumir el rol de administrador (1 Co. 4,1), tenga que hacer una fuerte apología de la pureza y la castidad con su testimonio de vida. Tampoco es casual que en estas cuarenta psicografías encontremos dos de éstas que profeticen a favor de dichas virtudes. El primer mensaje es el más explícito: «La pureza en retiro y fatigada, debe de ser alzada en andas. El bien en el bien del Mañana espera, y aunque en fatiga more, no debe de olvidar el mundo en perversión. ¡Baje a él! ¡Mézclese en él! ¡Entréguele la palabra, sin temer a la mofa, entre sus vicios! ¡No por ello la pureza será en extravío, no por ella palidecerá! ¡No¡ Sea su luz, luz y será mayor» (véase psicografia 6). Esta profecía prevé también un tiempo de esperanza para la pureza y la castidad. El testimonio que he podido compartir puede resultar escandaloso para muchas personas, aunque podría convertirse en el detonante para que otros sigan el mismo ejemplo y puedan quedar verdaderamente liberadas de esta forma, y poder ayudar de esta manera a otras personas que son más débiles para que se levanten de este pecado: «Entréguele la palabra, sin temer a la mofa, entre sus vicios». Todos los cristianos deberíamos de salir del armario y entregar la palabra a los que tienen sincera necesidad por liberarse de esta esclavitud. El otro mensaje relacionado con la pureza y la castidad se muestra en este caso de una forma más implícita: «La hora de la “Cruz Orlada” Mensaje blanco en la hora gris» (véase psicografía 34). En esta psicografia podemos apreciar la figura de una mujer vestida con su hábito con éste mismo mensaje escrito en su manto, representando la excelencia de la pureza que alcanza su máxima expresión en la virginidad de Sta. María. El «mensaje» tiene la cualidad de ser «blanco» en medio de un momento «gris» para la humanidad, porque no cabe duda de que en este momento reina la inmundicia que es contraria a estas virtudes.
Una de las profecías que tocan más transversalmente el misterio de la ciencia de la Santa Cruz es aquella que hace la siguiente descripción: «Llega la unificación de ideas – de procederes – de razas – Unificación de la Babel mundana en la “Cruz Orlada”» (véase psicografia 33). Tal como ya hemos afirmado, el mayor impedimento contra la vida espiritual es el materialismo. La práctica de esta doctrina que ha ido deformándose más con el suceso de los tiempos, tiene un templo propio que se ha ido construyendo con las piedras de la ciencia secular. El misterio de la ciencia de la Santa Cruz nos ha servido en parte para romper los pilares de este templo, por medio de las ciencias experimentales, y tal como podemos saber esto no son palabras huecas, pues la evidencia ya ha quedado patente en este estudio. La Babel mundana será derribada por medio del entendimiento mutuo y comprobable entre la razón y la fe; la ciencia y la espiritualidad. Los conocimientos que ya nos aporta por sí mismo el misterio de la ciencia de la Santa Cruz junto a las posibles aportaciones que otras personas puedan hacer a posteriori, podrán hacer que se adquiera la suficiente consistencia como para que pueda haber incluso un entendimiento mutuo de todas las religiones con la Iglesia Católica, para que finalmente de esta manera puedan cumplirse las palabras de Cristo, cuando dice que: «también tengo otras ovejas, que no son de este redil; también a ésas las tengo que conducir y escucharán mi voz y habrá un solo rebaño, un solo pastor» (Jn. 10,16). Es importante que debamos destacar que para que pueda establecerse una unidad la humanidad debe de acogerse a un símbolo común que a cada persona le represente o le haga sentirse identificado.
Otro vínculo importante para considerar radica en las profecías de B.S.P cuando se reafirma en sucesivas ocasiones que Dios es Circulo (véase psicografias16 y 21), porque «el Señor es sol y escudo; Dios nos concede honor y gloria» (Sal. 84,11). Esto ha quedado demostrado en este trabajo, cuando hemos conseguido relacionar por medio de las matemáticas la geometría de la Santa Cruz y la Circunferencia, partiendo del origen donde el número cinco es un número esférico o circular, con el cual hemos podido demostrar a su vez que en el Tetragrama (YHWH o YHVH), se encuentra encriptado en caracteres alfanuméricos en Nombre de Dios, llevando este nombre implícito el signo de la Santa Cruz, representando el número cinco (5) el corazón de este mismo misterio, tal como ya lo hemos llegado a afirmar en este punto concreto. Resulta ser otro dato significativo que, tanto el misterio de la Santa Cruz, como las psicografias de este vidente que hacen referencia a la Cruz Orlada quedan representadas en dos de éstas, de tal manera como si estos fueran varios manuscritos (véase psicografias 32 y 36). Según se profetiza en la psicografia número 7, estos dos manuscritos que se refieren a estas profecías y el misterio de la ciencia de la Santa Cruz, según podemos leer en el texto de estas seguirán siendo irrelevantes para la humanidad, hasta que llegue según refiere un momento crítico para el mundo «más traigo dos sobres que se ven, más no dicen aún – ¡dirán en el día del grito!». Este momento crítico puede estar relacionado con la descripción de las etapas que profetizan la segunda venida de Cristo «La nueva Cruzada comenzará con los humos, Tres será y tres serán sus etapas: ¡Cruz Orlada! ¡Amor en Amor¡ y ¡Cristo!» (véase psicografia 25).
Existe otro detalle interesante que en cierta manera vincula directamente el misterio de la ciencia de la Santa Cruz con alguna de estas psicografias que hacen referencia a la Cruz Orlada. Como ya podemos saber, el misterio de la ciencia de la Santa Cruz adquiere su identidad propia por los números naturales. Dentro de estas cuarenta psicografias encontramos dos representaciones gráficas que podemos identificar con dos números, que son el tres (3) y el seis (6). La representación gráfica del número tres, queda reflejada en la psicografia 6, en la que podemos apreciar un ser desnudo que oculta su parte más íntima con este número. Como ya hemos dicho, esta psicografía está emparentada con la psicografia 37, en la que podemos apreciar la representación gráfica del número seis. Esta psicografía profetiza que: «Los que no vieron, tratarán de buscar la Cruz que no ven; la verán, pero tarde». Han pasado 36 años desde que Benjamín Solari Parravicini dio a conocer sus profecías sobre la Cruz Orlada, hasta se publica sin ánimo de lucro el misterio de la ciencia de la Santa Cruz (1972 – 2008). En este tiempo pasado podemos decir que, viéndolo desde una perspectiva relativa, apenas nadie ha tenido la ocasión de conocer que, el signo que nos identifica como cristianos se encuentra encriptado en caracteres matemáticos en la creación.
Dentro de esta secuencia compuesta por esta cuarenta psicografias que abordan el misterio de la Cruz Orlada, es interesante detenernos en otro dato interesante. Dentro de esta secuencia encontramos un nombre ―Jesús―, que por intuición podemos pensar que se trata de nuestro Señor Jesucristo: «El agua llega con Jesús. El agua llega con la Cruz» (véase psicografía 8); «Justino de Bizancio en la era de Jesús” (véase psicografia 15). Sin embargo, habría que preguntarse el motivo por el cual en la mayoría de las psicografias que hacen referencia directa a Jesucristo, no se menciona «Jesús», sino más bien a «Cristo» (véase psicografias 3, 10, 11, 17, 25, 30, 40). Para arrojar un poco más de luz con respecto a este misterio que podría estar reservado cuando se hace referencia al nombre de ―Jesús―, es preciso que sepamos que Justino de Bizancio fue un emperador bizantino desde 518 a 527 d.C. A este dato se suma que Fray José de Aragón, ―religioso del convento de La Rábida (Huelva) en el S.XVII―, antes de darle a conocer estas psicografías, hizo la siguiente revelación al vidente: «Se vive una época Bizantina- y como en ese ayer que brilló con Justiniano I – en ese ayer entró el caer de una civilización, y el nacer de otra, y en el que después de caer y sacados de todo, la cruz regresó y de nuevo se supo algo de lo mucho que se había perdido. . .». Teniendo en cuenta este detalle en forma de aclaración, podemos saber que se hace una comparación con la época bizantina, aunque podemos apreciar que el acento se encuentra puesto en nuestra era. Por estas pistas podemos decir que este «Jesús» podría ser una persona que a su vez hace mención en clave en la psicografia 7 «El anónimo ser que se allega, tañiendo la Campana de las voces ―dirá: traigo al mundo la linterna de la redención, porque las voces dicen a los cuatro vientos la verdad del agua y la verdad de la Cruz―». Lo que si podemos saber con toda certeza, tal como nos da a entender Fray José de Aragón, es que ahora sabemos algo más sobre el misterio de la Santa Cruz que probablemente se llegó a perder con el curso de los tiempos.
Otro dato significativo lo encontramos en las psicografías que también podemos considerar claves para poder comprender que las profecías de la Cruz Orlada están relacionadas con el misterio de la ciencia de la Santa Cruz, que son aquellas que hacen referencia a la «exactitud» tanto de la «fe», como de la «verdad» (véase psicografias 8 y 17). Las acepciones del Diccionario de la Real Academia Española que más se ajustan a esta descripción es la cuarta: «Rigurosamente cierto o correcto». Así como la octava: «Dicho de una propiedad que puede ser medida, o de las cosas o personas cuantificadas: Sin defecto ni exceso». Este dato resulta ser algo que va mucho más allá de lo casual, teniendo en cuenta que el misterio de la ciencia de la Santa Cruz está relacionado en su esencia dentro de la disciplina de las ciencias exactas.
Es necesario que podamos añadir unas palabras más con respecto a la tercera y cuarta psicografía, que marcan una clara etapa de cambio, que en este caso está vinculada a la purificación del mundo, en las que se emplea de forma reiterada una palabra muy propia a esta acción que es el «agua». «Al mundo; El mar llegará bravío indómito, más llegará con su bondad de Dios. Llegará con su oleaje cantarino, ya sin furor y dirá: agua-agua será en la paz de la Tierra prendida y ensangrentada-agua, agua, será en el nuevo hombre que nació y vio, que nacerá y verá, del hombre que del agua viene, y del hombre que en las aguas hablará: ¡Viene Cristo! Viene el agua redentora- Viene la Cruz Orlada- ¡Viene la luz! – Paz» (véase psicografia 3). «Agua de las aguas, agua, agua de los vientos, agua de los mares mares, agua
de los ríos ríos: Agua que llegas di al hombre, que, si llegas a la hora de la explosión, es para apagarla, más no lo harás hasta la redención – en la hora, hora de la hora, en su hora. ¡Luz! – ¡Viajero apagarás tu sed!» (véase psicografia 4). La representación del globo terrestre en la psicografia 3 con la Cruz Orlada dibujada en el mismo eje, aporta una pista importante sobre esta profecía, que muy probablemente se encuentre muy relacionada con otras profecías dadas por otros videntes a lo largo de estos últimos tiempos. Aunque la revelación de máxima referencia en este sentido es la de Fátima, pues sabemos que «el Vaticano en el año 2000 reveló que los pastorcitos vieron a un Ángel con una espada de fuego en la mano, que emitía llamas que parecía que iban a incendiar el mundo. Pero se apagaban al contacto con el esplendor que irradiaba la Virgen María. Y en revelaciones recientes de las monjas carmelitas donde vivía la hermana Lucía, ella registró en privado más detalles de esta visión. Publicaron las monjas que sor Lucía vio que la punta de la lanza llameante tocaba efectivamente el eje de la tierra, se estremecían y se enterraban montañas, ciudades, pueblos y aldeas con sus habitantes. El mar, los ríos y las nubes salían de sus límites, trayendo un torbellino de casas y personas que no se podían contar. Y ella oye que es la purificación del mundo que se sumerge en el pecado. Esto coincide con lo que publicó el diario alemán, Neues Europa, en 1963 aduciendo que el tercer secreto de Fátima supuestamente advertía que caerían del cielo fuego y humo, que las aguas de los océanos se convertirán en vapor, que todo lo que está de pie sería derribado y millones de hombres perderían sus vidas, produciendo miseria y desolación sobre la tierra. Estas dos cosas fueron las que relató Juan Pablo II en Fulda, Alemania en 1980, cuando le preguntaron por qué el tercer secreto aún no había sido revelado, aludiendo a que sus antecesores no quisieron asustar a la gente revelando estas cosas» (ForosdelaVirgen, 2021). En el cántico del Profeta Ezequiel, Dios nos deja entrever este acontecimiento, en primer lugar, anunciando un derramamiento de un agua para que nos predispondrá para que nos pueda infundir después su Espíritu: «Derramaré sobre vosotros un agua pura que os purificará: de todas vuestras inmundicias e idolatrías os he de purificar; y os daré un corazón nuevo, y os infundiré un espíritu nuevo; arrancaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne. Os infundiré mi espíritu, y haré que caminéis según mis preceptos, y que guardéis y cumpláis mis mandatos» (Ez. 35,25-27). Es en este momento cuando podemos llegar a la conclusión que estas dos profecías del vidente católico argentino se encuentran en el mismo marco de la revelación de la Stma. Virgen a los tres pastorcitos de Fátima, anunciando este desastre para un momento concreto que será próximo a «la hora de la explosión», por lo que podemos entender que cuando se produzca este cataclismo, es porque Dios para un mayor beneficio de la humanidad establecerá este límite, con el que finalmente limpiará el pecado de este mundo, para comenzar los tiempos para la verdadera renovación de la fe y de paz para todos los pueblos. Y será finalmente de esta manera como aquellas personas que hayan sobrevivido puedan disfrutar del deseado Triunfo del Inmaculado Corazón de María.
Con respecto al resto de las otras psicografías que no se han comentado, entre ellas hay algunas que son de sencilla interpretación, porque anuncian el advenimiento de un nuevo símbolo que es la Cruz Orlada «¡Nace la Nueva Cruz¡» (véase psicografía 19); « La Nueva Cruz derrotará al ateísmo» (véase psicografía 27); « Orla, Sol, Amor, Luz ¡La Nueva Cruz y la Iglesia renovada!» (véase psicografía 29); «¡Amor será en amor – sin distingos; la nueva Cruz será Cruz en Amor!» (véase psicografía 31). Otras psicografías no menos importantes hacen referencia al movimiento que suscitará esta nueva cruz, como, por ejemplo, «¡Cruzado Santo de la Cruz Orlada!» (véase psicografía 22); «Llegan los cruzados de la Cruz Orlada» (véase psicografía 23); « Llegan las cruzadas y serán legión – Cruz Orlada.» (véase psicografía 24); « Peregrinos cruzados correrán los ámbitos pregonando la verdad de la Cruz orlada. El mundo será en Amor» (véase psicografía 29).
Estas profecías del vidente católico argentino resultan ser las últimas referencias proféticas que en este caso nos constan que podrían estar directamente relacionadas con otras dadas anteriormente en tiempos remotos por otras personas que incluso la Iglesia ha llegado a beatificar. Según la herramienta Gemini de Google (2026) san Francisco de Paula es el santo más célebre que profetizó y habló sobre los Santos Crucíferos de Jesucristo (una orden religiosa o milicia espiritual futura) a través de una serie de cartas escritas entre 1482 y 1496.
Otros personajes históricos y religiosos vinculados a los Crucíferos incluyen:
• Ventura de Spello: Religioso de la región de Umbría (Italia) que perteneció en Roma a la Orden de los Crucíferos (en el monasterio de Santa María de la Fontana de Trevi) antes de que dicha orden fuera suprimida por el papa Alejandro VI.
• Profecías y tradiciones místicas: Diversas recopilaciones proféticas de los últimos tiempos también recogen las visiones de San Francisco de Paula sobre esta milicia espiritual comandada por un gran líder o Gran Monarca.
Además de San Francisco de Paula, el concepto de una orden espiritual combatiente en el fin de los tiempos, identificada bajo nombres como los «Crucíferos», los «Hijos de la Cruz» o los «Apóstoles de los Últimos Tiempos», fue profetizado y abordado por otros santos, beatos y místicos de la Iglesia católica:
1. San Luis María Grignion de Montfort (1673–1716)
Aunque no utilizó exactamente el término «Crucíferos», es el santo que más detalladamente describió la naturaleza espiritual de este grupo. En su célebre obra Tratado de la verdadera devoción a la Santísima Virgen y en su Oración Abrasada, profetizó la llegada de los Apóstoles de los Últimos Tiempos.
• La profecía: Los describió como almas que llevarán en su boca la espada de dos filos de la palabra de Dios, al hombro el estandarte sangriento de la Cruz y el Santo Rosario en las manos. Afirmó que estos «esclavos de amor de Jesús y María» renovarán la Iglesia y combatirán las fuerzas del mal.
2. San Vicente Ferrer (1350–1419)
Conocido popularmente en su época como el «Ángel del Apocalipsis» debido a sus impactantes sermones escatológicos, San Vicente Ferrer también hizo alusión a un remanente santo.
• La profecía: Predicó que en los tiempos de la gran tribulación y antes de la llegada del Anticristo, Dios suscitaría una asociación o milicia de hombres sumamente religiosos, pobres y llenos de celo que predicarían con el crucifijo en alto por todo el mundo para congregar al rebaño fiel.
3. Santa Brígida de Suecia (1303–1373)
Esta gran mística y Doctora de la Iglesia dejó numerosas revelaciones privadas sobre el porvenir de la cristiandad y el fin de los tiempos.
• La profecía: Dentro de sus visiones sobre la restauración de la Iglesia y el advenimiento de una época de paz, describió que surgiría un grupo de defensores de la fe fuertemente unidos al misterio de la Pasión de Cristo, quienes militarían espiritualmente bajo el signo de la Santa Cruz para repeler las herejías y la apostasía.
4. Beata Ana María Taigi (1769–1837)
Esta mística romana, famosa por sus visiones del porvenir a través de un «sol místico», profetizó los castigos futuros y la posterior restauración eclesiástica.
• La profecía: Mencionó que tras una era de grandes tinieblas y purificación del mundo, el Espíritu Santo enviaría un nuevo fervor en el que destacados hombres de fe (asociados en las tradiciones místicas al Gran Monarca secular y a órdenes religiosas reformadas) portarían el estandarte de Cristo Crucificado para reevangelizar a las naciones.
Como resumen de la Tradición Mística, en la teología profética católica, el término exacto «Crucíferos» quedó acuñado casi exclusivamente por san Francisco de Paula en el siglo XV. Sin embargo, la teología mística de la Iglesia considera que todos estos santos —al hablar de los «Apóstoles de los Últimos Tiempos», los «Caballeros de la Cruz» o la «Milicia Espiritual»— se referían exactamente a la misma realidad profética: un ejército espiritual de almas fieles que guiarán a la Iglesia en sus horas más oscuras. Aunque las revelaciones dadas a la niña vidente Benita Aguirre en Ezquioga (España) entre los años 1931-1934 aún o hayan sido aprobadas por la Iglesia hasta el momento, habría que decir que en este aspecto existe una gran riqueza profética con respecto a este movimiento que según anuncia a Jesús el 30 agosto 1933: “Los primeros que pertenezcan a la orden de los Crucíferos serán de la ciudad de Sevilla”.
Cuando otras personas tengan la ocasión de conocer este misterio de la Santa Cruz y traten de relacionarlo siguiendo el hilo de mi humilde interpretación con respecto al misterio de la Cruz Orlada, quizá pueda suscitarles otras conclusiones muy dispares, y aunque estas relaciones puedan suponer para algunos algo irrelevante, para otras personas que gocen de una aguda capacidad para poder discernir mejor todas estas profecías unidas al conjunto global del misterio de la ciencia de la Santa Cruz, podrán llenarse de esperanza y consuelo al saber que con «un poco de levadura leuda toda la masa» (Ga. 5,9). Esta pizca de levadura representa el conocimiento total del presente misterio. Dios que es dueño del tiempo, será el que tenga la última palabra.
Después de haber mostrado todas estas relaciones en los que quedan vinculados ambos fenómenos, podemos afirmar que dicho misterio conforma un conjunto de conocimientos que desde este mismo momento cobran vida propia, para convertirse finalmente de esta manera en un proyecto de evangelización. Este proyecto de evangelización que he tenido la gracia inmerecida de emprender sin mérito alguno nos debe de comprometer especialmente a los cristianos, por el simple hecho de haber sido receptores del misterio de la ciencia de la Santa Cruz. De esta forma podemos dar comienzo a la nueva misión que requiere de un esfuerzo por transmitir y divulgar todo el contenido del presente mensaje encriptado en caracteres matemáticos en la creación, y que sin ningún género de duda tengo pleno convencimiento que Dios desea dar de beber al mundo. Podemos afirmar que después de convertirse estos conocimientos en un proyecto de evangelización podemos tomar un impulso fuerte, ya que anuncia un mensaje que podría cambiar la mente y los corazones de las personas, para poder emprender en el mundo una nueva Cruzada, pues todo esto tiene una relación directa con la Nueva Evangelización, pues si nos inspiramos en el mismo acontecimiento que provocó la extensión del cristianismo con el emperador Constantino, en nuestro caso debemos tratar de poder alzar también lo más alto posible este nuevo Lábaro actualizado para nuestro tiempo. Este nuevo Lábaro de nuestro tiempo será el estandarte de la última Cruzada que nos unirá a todos en la plena manifestación de los hijos de Dios que la creación espera expectante, para que sea liberada de su corrupción y de esta manera podamos llegar a alcanzar nuestra libertad gloriosa (Rm. 8, 19-21).
Tened en cuenta el momento en el que vivís. Porque es ya hora de levantaros del sueño; que la salvación está más cerca de nosotros que cuando abrazamos la fe. La noche está avanzada. El día se avecina. Dejémonos, pues, de las obras de las tinieblas y revistámonos de las armas de la luz (Rm. 13,11-12)