Carta a los obispos españoles (Día de la Exaltación de la Santa Cruz)

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Carta a los obispos españoles (Día de la Exaltación de la Santa Cruz)

Esta es una carta modelo dirigida a más de 80 obispos ordinarios, auxiliares y eméritos españoles en honor a la fiesta que mañana día 14 de septiembre conmemora la Iglesia (Día de la Exaltación de la Santa Cruz). El objetivo principal de esta comunicación es informar a estas autoridades que todos estamos marcados en caracteres matemáticos con el signo que nos identifica como cristianos.

Excmo. y Rvdmo. Sr. D. Luis Argüello García.

Me complace tener el gusto de saludarle por este medio y poder tener un posible trato personal con Ud., pues la razón principal que me ha motivado dirigirme a su persona en este día de hoy es porque mañana 14 de septiembre la Iglesia conmemora la festividad de la Exaltación de la Santa Cruz, que como sabemos honra la Cruz de Cristo, símbolo de salvación y victoria sobre la muerte. Aprovechando la cobertura de esta solemnidad me va a permitir que le transmita un misterio que no tiene precedentes y que de la misma manera que le sucedió personalmente a este servidor que se dirige a Ud., quizá también le pueda cambiar sus esquemas en lo que se refiere al limitado conocimiento científico que hasta ahora hemos podido tener acerca de esta faceta tan desconocida de la Santa Cruz.

Después de presentarme con esta introducción, quisiera decirle que el motivo de escribirle en esta ocasión se debe principalmente a la necesidad y al deber de poner especialmente en conocimiento a las autoridades competentes de la Iglesia un estudio de investigación que aborda diversos aspectos científicos y espirituales que en primera instancia entiendo que pueden redundar para hacer un bien al resto de mis hermanos en la fe, así como a otros muchos hombres de buena voluntad.

Por medio de este estudio de investigación podemos llegar a demostrar de una forma experimental que la Santa Cruz es también un modelo matemático universal. Todo este misterio tiene un gran alcance de gran relevancia, en primer lugar, porque como sabemos hoy más que nunca los enemigos de la Cruz son mucho más virulentos y numerosos, aunque ahora podemos llegar a creer que con este misterio de la ciencia de la Santa Cruz el Señor se guarda su última baza, pues al tratarse de una ciencia con carácter indeleble no puede ser destruida tal como sucede con la imaginería católica. Por otro lado, se hace aún más significativo este misterio porque podemos demostrar que toda nuestra civilización avanzada está marcada en caracteres matemáticos con el signo de la Santa Cruz, pues de esta manera ahora podemos decir que todos los credos estamos más unidos de lo que podíamos llegar a pensar. Prácticamente toda la humanidad ignora que por el simple hecho de portar por ejemplo un teléfono celular están marcados con el signo que nos identifica como cristianos. Aunque este es un fenómeno que apenas acabamos de conocer es antiquísimo como la propia naturaleza e incluso el universo, pues tampoco hemos llegado a percibir su presencia en los calendarios y en otras disciplinas de la ciencia.

Es posible que se pueda preguntar por qué razón se ha reservado el Señor este misterio hasta este momento. Sin duda se trata de uno de los signos de los tiempos, un mensaje divino encriptado en caracteres matemáticos. Lo que sí puedo dar fe es que esto no se trata de un mero descubrimiento humano, pues unos días más tarde de haber recibido esta revelación, el Señor me concedió la gracia inmerecida de poder contemplar la luz del Sol sin padecer daños oculares, pues así reza el Salmo «de día el sol no te hará daño» (Sal. 121,6). Desde aquel momento en adelante pude entrar en un proceso de discernimiento en el que el Señor me permitió elegir entre seguirle a Él o seguir con mi vida según el criterio de este mundo.

A pesar de lo interesantes y sugerentes que resultan ser todos estos conocimientos hasta ahora ocultos a los ojos de los hombres «Es gloria de Dios ocultar una cosa, y gloria de los reyes escrutarla» (Prov. 25,2), la razón principal que hasta ahora ha impedido que prácticamente todos los colectivos sociales hayan podido colaborar para dar a conocer a sus seguidores o simpatizantes este misterio de la ciencia de la Santa Cruz es porque mi testimonio tiene un fuerte carácter profético. A muchos les hubiese gustado que llegase a tener un tono más “moderado” o si quiere entenderlo de otra manera, mucho más light. Sin embargo, en su momento fui plenamente consciente que el Señor me pedía el sacrificio de dar a conocer las esquinas más oscuras de mi vida con el fin de que pudiese brillar mucho más aún esta revelación que por gracia inmerecida pude recibir. Con esto quiero decirle que en esta confesión se denuncia las razones principales que explican por qué la humanidad padece un cuadro de desórdenes mentales por el hecho de haber abandonado o no haberse preocupado en tener una vida virtuosa.

Si tuviese al menos la amabilidad de leer mi testimonio podrá comprobar que soy una persona muy comprometida con mis creencias, valores y principios, por lo que todo esto me ha hecho transitar por un camino lleno de espinas. Al ser una persona políticamente incorrecta por lo que digo y hago, de partida puedo decirle que después de haberme hecho una autocrítica sé que pongo en evidencia la vida de muchas personas que viven según el mundo y al mismo tiempo pongo en cuestión la vida de muchos creyentes que viven instalados en su tibieza y mediocridad espiritual. Muchas de estas personas en su ignorancia prefieren dar razón a una presunta «enfermedad mental» antes que llegar a cuestionarse seriamente las interpelaciones que este servidor trata de hacer a sus conciencias para que se puedan corregir. Todo esto desde el comienzo de mi conversión me ha creado muchos problemas, conflictos y divisiones y sobre todo un fuerte rechazo social e incluso eclesial. Como san Pablo no pretendo presumir de aquello que para otros les pueda parecer algo sorprendente sino en todo caso más bien presumo de mis debilidades, pues tampoco tengo una vida exenta de persecuciones, cárceles, torturas químicas, maltratos y vejaciones físicas entre otras inclemencias de este desierto que vivo que en muchas ocasiones se hacen difíciles de sobrellevar. Todo esto gracias a Dios me ha permitido agarrarme con más fuerza a mi cruz para permitirme vivir con mayor autenticidad mi fe.

Si se pregunta cuál es el fin último de esta motivación que me ha movido a dirigirme a Ud. es para que pueda estudiar al menos los principios más básicos de este misterio, para que se pueda convencer por sí mismo que estos elementos científicos y espirituales son verdaderamente sólidos. Una vez que pueda confirmar que a través de estos sencillos conocimientos basados fundamentalmente en la aritmética tienen una autentica consistencia, cuando lo vea apropiado podrá tener la oportunidad de predicar a su grey que efectivamente están todos marcados por el signo maravilloso de la Santa Cruz y que por éste todos los hombres estamos unidos y hermanados también de una forma axiomática. Si, no lo dude, pues de la misma manera que en este momento puede desconfiar de todo lo que le he dicho hasta ahora, es posible que en el caso de hacer esta predicación  a sus feligreses puedan pensar en un principio que estaría desvariando, aunque esto resulta ser algo lógico ya que ellos en ese momento como le sucede ahora también a Ud. desconocen la fuente donde puede tener la ocasión de conocer esta ciencia. Si al menos pudiese comprender la importancia del presente misterio de la ciencia de la Santa Cruz para que su predicación pueda llegar a muchas más personas, lo primero que podríamos conseguir según mi humilde opinión sería agradar a Dios y poder corresponder también con su voluntad.

Quedando a su entera disposición para cualquier duda que le pueda surgir con respecto al motivo que ha causado esta comunicación y agradeciendo de antemano su atención, se despide en esta ocasión atentamente esperando su respuesta.https://novaevangelizatio.org

Jesús del Pino Marín

                                        En Almonte a 13 de septiembre de 2025

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